Pastilla contra la obesidad

Uno de los problemas de salud más preocupantes en las sociedades actuales es la obesidad. Miles de personas padecen este trastorno y buscan soluciones que los ayuden a dejarlo atrás. No hay más que echarle un vistazo a las estadísticas y descubrir que son numerosos los países donde el índice de obesidad asciende a límites preocupantes.

Pastilla contra la obesidad

Problemas asociados a la obesidad

La obesidad, lejos de ser un problema estrictamente vinculado a la estética, se encuentra ligado a la aparición de muchísimas enfermedades tales como problemas circulatorios y cardiovasculares, alergias y otra clase de trastornos físicos y mentales.

La obesidad se produce porque la acumulación de grasa corporal en torno a los órganos internos de una persona impide su normal funcionamiento. Muchas veces las causas de este trastorno no están exactamente vinculados a la forma en la que ésta se alimenta sino a un factor genético o una rutina de vida sedentaria. Sea como sea, en todos los casos es recomendable que el enfermo busque alternativas para conseguir una vida más saludable.

La gran cantidad de grasa que se acumula en torno a los órganos de una persona obesa obstruye los conductos por donde normalmente fluye la sangre, el oxígeno y la energía y puede provocar diversos trastornos.

Los principales trastornos asociados a la obesidad son azúcar en la sangre (diabetes), niveles altos de colesterol, presión arterial alta (hipertensión), problemas cardíacos (cardiopatía coronaria), trastornos en las articulaciones (osteoartritis), cálculos biliares y trastornos en diversos órganos (problemas de hígado y riñones).

Las personas que sufren de obesidad deben buscar una solución al problema porque, de lo contrario, comenzarán a padecer toda serie de trastornos. Además, hay personas que, de acuerdo a su predisposición genética, su estilo de vida y a su consumo de ciertas sustancias tienen más posibilidades de padecer de este trastorno.

Pastilla contra la obesidad

En los últimos años un grupo de científicos del Instituto Salk de Estados Unidos, cuyo fundamental responsable es Ronald Evans ha desarrollado un antídoto contra la obesidad que ha recibido el título de "comida imaginaria". Se trata de una pastilla que al ser ingerida consigue engañar al organismo haciéndole crear que ha ingerido calorías y motivarlo a quemar grasas. Recibe el nombre de «fexaramina», y se propone como un fármaco que viene a revolucionar los tratamientos contra la obesidad, para convertirse en la promesa para resolver este problema que se ha vuelto tan preocupante en las últimas décadas.

medicina contra la obesidad

El consumo de esta pastilla consigue que las personas reduzcan la cantidad de alimentos que ingieren y comiencen a bajar de peso de forma paulatina. Además, esta pastilla tiene efectos positivos en otros aspectos de la salud, siendo una considerable ayuda para bajar los niveles de azúcar en el sangre y de colesterol.

Al día de hoy existen muy pocos fármacos científicamente probados que sirvan para luchar contra la obesidad; por lo tanto, la aparición de esta pastilla ha sido realmente revolucionaria. Teniendo en cuenta que desde hace dos décadas el número de personas que sufren obesidad en el mundo ha aumentado considerablemente llegando a límites inimaginables, esta podría ser una forma eficiente de luchar contra una enfermedad que está hostigando a la humanidad brutalmente.

En nuestro organismo hay un componente llamado FXR que es un receptor de hormonas que trabaja especialmente en el hígado y los órganos vinculados al proceso de la digestión y que se encarga de colaborar con el buen desarrollo de este proceso. Cuando comemos estos receptores se ponen en alerta e incentivan la liberación de ácidos biliares, preparando a todos los órganos que colaboran con la digestión para realizar esta tarea: entonces tiene lugar la quema de grasas para hacer lugar en el organismo al nuevo alimento que llegará en breve. Al ingerir esta pastilla, las personas que sufren de obesidad ponen en marcha este proceso: es decir, el organismo entiende que ha entrado alimento aunque no es del todo cierto y comienza a quemar grasas para dar lugar a él. De este modo, en poco tiempo las personas pueden disminuir su masa corporal sin esfuerzo.

Efectos secundarios de la pastilla contra la obesidad

Este tipo de remedios que activan el FXR ya se ha utilizado en otro tipo de dolencias; tal es así que puede ser muy eficiente para tratamientos de drogodependencia, disminuyendo los efectos que la abstinencia provoca sobre el organismo de los afectados.

Hay quienes se atreven a denominarlo magia en forma de pastilla, no obstante el desarrollo de esta medicina no tiene nada de fantástico, se ha basado en un estudio profundo de nuestro sistema digestivo y de la forma en la que la obesidad nos afecta. Por lo tanto, más que verla como una solución mágica deberíamos encontrar en ella la puerta que la farmacéutica no se había atrevido a tocar, hasta ahora.

Se presenta como una pastilla que nos permite comer sin miedo a engordar, aunque en realidad no es del todo cierto. El enfermo deberá cuidar sus comidas como sucede con todos los tratamientos contra la obesidad, la diferencia reside en que ya no sufrirá el efecto de abstinencia que sí se da en otras dietas. La pastilla engañará a su organismo, haciéndole creer que ha comido hasta saciarse y el sistema digestivo trabajará en función de eso, consiguiendo quemar grasa sin consumir ningún alimento.

Una de las ventajas que tiene esta pastilla y que la pone por encima de la mayoría de los fármacos desarrollados para tratar la obesidad es que no se disuelve en el torrente sanguíneo sino que lo hace en los propios intestinos y esto hace que se reduzcan los efectos secundarios.

Como ya lo dijimos, esta pastilla no es mágica; esto significa que no reemplaza la actividad física diaria para mantener bajo control la báscula. Aunque como ya advierten los científicos del Instituto Salk, actuaría como una ayuda más dentro de un plan para adelgazar. Es decir, el medicamento no permitiría dejar de lado el gimnasio y la actividad física ni seguir una dieta razonable.